Peritos determinaron una posible mecánica del hecho pero con dudas «en esa casa pasó de todo»

En esta segunda jornada del juicio oral y público por el crimen de Alexis Baciocchi declaró el equipo de Policía Cientifica que peritó la escena del crimen.
Durante la exposición la imputada pidió retirarse de la sala ante imagenes del cuerpo de la víctima pasando a una sala contigua.
Los testigos describieron el frente de la casa donde fue hallado el cuerpo de la víctima, determinando con las manchas de sangre la escena dinámica de hecho entre la parte alta de la escalera hacia abajo y luego como escenario principal la cocina. En ese sentido es de recordar que el forense ayer dijo que las lesiones punzante en la espalda fueron hechas «de arriba hacia abajo».
Los peritos no pudieron confirmar donde inicia la escena planteada, aunque la misma no guarda coincidencia con el descargo hecho ayer por Florencia Mansilla.
Los peritos indican como armas halladas, un cuchillo quebrado con sangre de la víctima y dando cuenta de la fuerza ejercida, mostrando el mango ADN tanto de la víctima como de la imputada. «Sostuvieron ese mango los dos», testificó la perito.
Finalmente se realizó un cotejo de cuchillos y tipo de cortes qué producen, por lo que determinaron qué las 8 puñaladas en la espalda de Baciocchi fueron efectuadas con 2 tipos de cuchillos diferentes y en distintos ángulos. El forense había determinado ayer que estas lesiones mortales que colapsaron los pulmones fueron realizadas «de arriba hacia abajo».
Allí la defensa marcó diferencias entre la hipótesis de Policía Cientifica y lo que declaró el forense respecto del uso del destornillador y martillo, cuestión que el forense descartó a pesar de firmar el informe de mecánica del hecho.
Un detalle clave es que los peritos no pueden determinar en que momento se produjo el golpe «anestésico» a la cabeza de Baciocchi y hubo discusión respecto de que el mismo pudiera haber sido al inicio de la agresión y que fuera ocasionado con el martillo.
Todo quedó relativizado en cuanto a la necesidad de certeza que requiere un juicio, «en esa casa pasó de todo» dijo uno de los peritos.




