CALETA OLIVIA: Tres asaltantes ingresaron armados a un gimnasio donde había cientos de niñas

La policía procura dar con la identidad y paradero de tres hombres que en las primeras horas de la noche del martes ingresaron con armas de fuego y rostros cubiertos con bufandas y capuchas al gimnasio del barrio Gobernador Gregores de Caleta Olivia cuando cientos de niñas participaban de un encuentro de gimnasia artística. (El Patagonico)

El hecho se produjo alrededor de las 21:30 y los desconocidos encañonaron a quienes se hallaban en el hall de acceso y adentro de una pequeña oficina, tratándose de los encargados de cobrar las entradas del evento que tenían un costo de 150 pesos.
Pero el asalto se frustró porque ya había sido retirada la recaudación del dinero (no trascendió la suma) y los delincuentes solo pudieron “manotear” cajones de un escritorio que se hallaban vacíos.
Se presume que uno de ellos había estado espiando por una ventana, esperando que hubiera suficiente “caja”, y por cuestión de minutos no lograron su objetivo.
Las chicas que se hallaban en el piso deportivo, y otras en las graderías (algunas muy pequeñas) junto a sus padres, no se dieron cuenta de la peligrosa situación hasta que llegaron policías que fueron alertados a través de una inspectora de tránsito que inicialmente se comunicó con su base a través de un equipo de comunicaciones portátil.
El evento deportivo que se desarrollaba en el gimnasio que lleva el nombre “Chichino Ibáñez” y del cual participaban representantes de escuelas de gimnasia del municipio y privadas, había sido organizado por el Instituto GyF, con la finalidad de recaudar fondos para sus actividades deportivas.
TESTIMONIOS
Uno de los jóvenes que fue amenazado por los asaltantes, de nombre Ariel, contó al portal La Vanguardia del Sur algunos pormenores del suceso señalando en principio que “yo estaba en la mesa cobrando las entradas y aparecieron los asaltantes que aparentemente nos vigilaron por una ventanas observando el movimiento de dinero”.
Prosiguiendo su relato, dijo que “ya había guardado la plata en un sobre porque dejamos de recaudar entradas y fue cuando escuché un fuerte golpe en la puerta. Los vi cuando me apuntaron con el arma; entonces me di media vuelta, dejé de mirar y mi primer instinto fue irme hacia el pasillo”.
“Entraron hasta el escritorio donde yo había estado sentado y después que se fueron mis compañeros me contaron que abrieron los cajones, pero no estaba la plata porque yo ya la había retirado, así que al ver que no había nada se fueron rápido”, añadió.
“Fue un momento muy malo y feo que no se lo deseo a nadie… al que estaba afuera (otro encargado del control de público) le dijeron que se tire al piso y también le apuntaron con las armas, pero por suerte solo estuvieron en la entrada por unos dos minutos”, acotó.
Por su parte una de las encargadas del evento, Verónica Fiorentini, dijo que “nos da tristeza y bronca que ocurran estas cosas en Caleta Olivia”, en tanto que otra integrante de grupo, Laura Giménez, coincidió en señalar que “desde hace tiempo Caleta no es la misma de otros años”, apuntando que “no quisimos suspender el evento ya que si bien fue una situación dramática, tratamos de no generar pánico».