SANTA CRUZ: Hallaron un avión chileno desaparecido hace casi 20 años atrás

La historia de los cinco militares que viajaban en el Piper PA-23-250 Azteca y desaparecieron en 1997 por fin dejará de ser un misterio. La nave apareció el viernes en el Lago Posadas. Conocé qué pasó el 8 de abril de 1997. (El Patagonico)

 
Ayer finalmente el Servicio de Búsqueda y Salvamento Aéreo (SAR) de la Fuerza Aérea de Chile, informó que autoridades de la provincia de Santa Cruz, comunicaron el hallazgo de los restos de un avión accidentado. Los mismos fueron encontrados cerca del Lago Posadas, en el norte de santacruceño.
El hallazgo, coincide con el Piper PA-23-250 Azteca de matrícula CC-CCH de la Empresa de Transportes Aéreos “Don Carlos”, extraviado cerca de Cochrane, el 8 de abril de 1997. En ese vuelo, la aeronave transportaba a cinco personas a bordo, en una ruta entre las ciudades de Balmaceda y Villa O´Higgins.
Por estas horas las coordinaciones con el Centro Coordinador de Rescate (RCC) de la ciudad de Comodoro Rivadavia se iniciaron a fin de iniciar la recuperación de los restos y su posterior envío al país trasdandino.
LA HISTORIA DEL PIPER PERDIDO
De acuerdo al plan, el avión Piper PA-23-250 matrícula CC-CCH debía despegar desde Balmaceda el 8 de abril de 1997 a las 12:30 horas, para llegar cerca de una hora y media después a Villa O’Higgins, un poblado fronterizo ubicado 300 kilómetros al sur. Pero esto último no ocurrió, y lo que vino después fue la búsqueda más grande de un avión extraviado en Chile hasta ese momento.
Las crónicas de la época indicaban que el avión de “Don Carlos” transportaba a cuatro oficiales del Cuerpo Militar del Trabajo de la zona, para realizar labores relacionadas con la construcción de vías transversales de la carretera austral. Entre los viajeros se contaba con la presencia de el coronel Guillermo Peña Hevia, comandante zonal del CMT, el coronel (r) Guillermo Van Schowen Figueroa, oficial de destacado rol en la construcción de la carretera austral y quien en ese momento se desempeñaba como asesor técnico del CMT; el sargento José Llanca Oyarce y el soldado Mardoqueo Ruiz Fuentes. Y la nave era pilotada por Carlos Allende Almarza .
La última vez que fue visto el avión despegó de Balmaceda a las 12:30 y estableció un último contacto a las 13:21, cuando se encontraba 7 kilómetros al oeste de Cochrane, a cuatro mil pies de altura. En esa oportunidad, Allende indicó que el vuelo se desarrollaba “sin novedad, esperando aterrizar en Villa O’Higgins pasadas las 14 horas”, de acuerdo a un informe de El Mercurio publicado unos días después.
El avión nunca llegó a destino y a las 17 horas del mismo día la FACh dispuso la activación del Servicio de Búsqueda y Salvamento Aéreo (SAR) de Puerto Montt. Una de las hipótesis era que ante las malas condiciones climáticas del momento, Allende podría haber decidido aterrizar en Argentina, a lo que se sumó un reporte de habitantes de la estancia trasandina Guillermina que afirmaron haber escuchado el avión en la tarde de la desaparición.
La búsqueda incluyó más de 450 horas de vuelo, dificultadas por las malas condiciones climáticas y por el hecho de que el fuselaje del avión era blanco, complicando la detección en momentos donde había nieve presente. Hasta mentalistas colaboraron en la búsqueda.
 
El 20 de mayo del mismo año la Cancillería de Argentina autorizó un vuelo de un avión fotogramétrico de la FACh, para obtener imágenes de la zona donde se creía que podría haber caído el avión Piper. Semanas después, en junio, la FACh concluyó que la nave no cayó en suelo argentino. Pero ahora, casi 20 años después, la misma FACh comunicó que autoridades trasandinas informaron el hallazgo de los restos de un avión accidentado que coincidiría con el Piper PA-23-250. Los restos fueron encontrados cerca del Lago Posadas.