PTA. ARENAS: Inédito fallo deja en libertad a autor de homicidio y lo obliga a someterse a tratamiento de alcoholismo

A 3 años y 1 día fue sentenciado Enrique González Soto de 59 años, quien fue condenado como autor de homicidio el pasado 20 de abril en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas. El juez Juan Enrique Olivares dio a conocer ayer la sentencia, en la que, además de otorgarle la posibilidad de cumplir con libertad vigilada intensiva la sanción, lo obliga a someterse a una serie de restricciones destinadas a mantenerlo alejado del consumo de alcohol (La Prensa Austral).

 

El fallo se refiere a lo ocurrido la tarde del sábado 5 de julio de 2014, cuando el sentenciado y la víctima, José Melipillán Melipillán, permanecían al interior de una mediagua ubicada al costado sur de Avenida Pedro Aguirre Cerda, cerca de la población Nelda Panicucci. En el lugar, González y la víctima, con quien compartió cerca de 20 años la derruida morada, ingerían bebidas alcohólicas, lo que, entre otras cosas, les permitía capear el frío del invierno, ya que la construcción no contaba con ningún servicio, mucho menos calefacción, sobreviviendo ambos prácticamente en la indigencia.
Fue dicha ingesta alcohólica excesiva la que detonó una fuerte discusión, en la que el fallecido reclamaba a su compañero que era el único que llevaba dinero para la comida. En esa dinámica y en un momento de furia, Melipillán tomó un cuchillo de cocina con el que “pinchó” amenazante la cara del acusado, momento en que González, aprovechando que se encontraba menos alcoholizado que su atacante, le arrebató el cuchillo y le propinó un corte en el estómago, herida que 30 días después en el Hospital Clínico le provocaría la muerte, no pudiendo superar un cuadro séptico que lo afectó.
Dicho relato se dio por acreditado en un procedimiento abreviado en el Juzgado de Garantía, aceptando González su participación en el homicidio, reclamando su abogado José Miguel Navarrete que se considerara una eventual “legítima defensa” y que se tuviera especial atención a la condición precaria de vida y alcoholismo que enfrenta su representado.
Inusual fallo
“Se condena, a Enrique Baldomero González Soto como autor de un delito de homicidio, cuyo principio de ejecución tuvo lugar al días 5 de julio de 2014, por ende se entiende cometido en dicha fecha en esta ciudad, en perjuicio de José Laurindo Melipillán Melipillán, a la siguientes penas: A la pena de 3 años y un día de presidio menor en su grado máximo (…) Este tribunal, en sustitución de aquella sanción impone la libertad vigilada intensiva por el mismo lapso, quedando sujeto el sentenciado a un régimen de tratamiento y observación en el centro de reinserción social de esta ciudad”, fue parte de lo resuelto por el magistrado Juan Enrique Olivares.
Además, el fallo se refirió al alcoholismo del condenado, indicando que “apareciendo de los antecedentes y documentos de la investigación y los aportados por la propia defensa que el sentenciado presenta un consumo problemático de alcohol, se le impone la obligación de que acuda a un tratamiento que aborde dicha problemática, pudiendo ser ambulatorio, pero autorizándose desde ya que pueda ser por vía de internación en un establecimiento habilitado para el caso, si es que fuese necesario”.
Finalmente, el dictamen añadió que “al sentenciado se le impone la condición especial de prohibición de ingresar a establecimientos comerciales en que se venda alcohol”, según expresó el juez en la lectura.
Sin arrepentimiento
“Todo esto partió por su culpa, me sacaba en cara que él ganaba 80 mil pesos y yo con suerte 7 mil. El me atacó primero, por eso no estoy arrepentido, aunque igual a veces lo echo de menos, pero las cosas pasaron como pasaron. Ahora estoy arreglando mi casita para pasar el invierno”, dijo González Soto al ser abordado por El Magallanes.
Manifestó estar dispuesto a someterse al tratamiento para sobrellevar su adicción al alcohol, aunque admitió que será difícil, pero que es un proceso que no le es ajeno, ya que hace 20 años también había sido sometido a un tratamiento de desintoxicación similar, el cual abandonó.
“Me dieron la oportunidad de quedar libre, así que habrá que hacerlo. Yo, de verdad, quiero hacerlo, y hay mucha gente que me quiere ayudar, así que lo voy a intentar”, concluyó el condenado por el homicidio de su “amigo”.